Si hace años que no te confiesas, no te preocupes por “hacerlo perfecto”. El sacerdote está para ayudarte. Esta guía sigue lo que explica el Catecismo de la Iglesia Católica (n. 1450-1460).
Los pasos
- Examen de conciencia. Repasa en calma cómo has vivido, a la luz de la Palabra de Dios.
- Contrición. Es el dolor por haber pecado, con el propósito de no volver a hacerlo.
- Confesión. Dices tus pecados al sacerdote; los graves que recuerdes deben decirse todos, también los más difíciles.
- Penitencia. El sacerdote te propone una oración u obra para reparar el daño. Cúmplela después.
- Absolución. El sacerdote te perdona en nombre de Dios.
Cosas útiles
- El Catecismo recuerda que quien tiene un pecado grave no debe comulgar sin confesarse antes.
- Todo fiel debería confesar sus pecados graves al menos una vez al año.
- No es obligatorio confesar los pecados leves, aunque la Iglesia lo recomienda.
Si no sabes cómo empezar, puedes decirle al sacerdote: “hace tiempo que no me confieso, ayúdeme”. Con eso basta.
Toda la preparación en la guía de la boda católica.

